El especialista, graduado en las universidades de Cornell y Colorado Boulder, explica que muchas relaciones operan bajo un sistema de intercambio donde se lleva una contabilidad invisible de las responsabilidades. En este modelo, los miembros de la relación calculan minuciosamente quién cocinó, quién está más cansado o quién canceló los últimos planes. El estudio de más de 7.000 parejas a lo largo de 13 años demuestra que esta dinámica genera un profundo desgaste de la satisfacción a lo largo del tiempo.