El fiscal Matías Busquetz está al frente de la investigación de las amenazas perpetradas a la abogada Daniela Morales Leanza. El objetivo inmediato es localizar el origen de las llamadas y mensajes, la identidad de quien las profiere y la autoría intelectual.
De acuerdo con el relato de la letrada, las agresiones comenzaron a 7 de la mañana del sábado, 19 de septiembre, mediante llamadas perdidas e intimidantes mensajes de WahtsApp. Entre insultos, el agresor o agresora hizo alusión a la labor profesional de la abogada e intentó amedrentarla expresando: «Hoy te vas a enterar de que no vas a poder hablar nunca más en tu vida».
«Esto lo hago por plata»
La violencia de las comunicaciones se intensificó cuando Morales Leanza confrontó al atacante para exigirle que se identificara y justificara las amenazas. Lejos de amedrentarse, el emisor rechazó las llamadas entrantes y le respondió: «Yo quiero ver tu sangre desparramada», aconsejándole «disfrutar su vida» mientras la conserve. Es llamativo el nivel de violencia que expresan los mensajes.
Un aspecto a investigar es la motivación. En parte del diálogo que sostuvo con Morales Leanza, el emisor anónimo le dijo que no actuaba por un encono personal directo, sino que cumplía un encargo remunerado. «La sangre da mucha plata y tu sangre en particular es muy valiosa» le dijo.
Morales Leanza denunció el episodio en la Unidad Judicial y señaló que su integridad física está en riesgo. También evidenció temor por su familia. Dijo que es la primera vez que advierte tanta saña e insistencia.
Los mensajes no culminaron el sábado, siguieron al día siguiente.
Las autoridades dispusieron una consigna policial.
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“No me van a callar”
La abogada señaló que ella está convencida de que las intimidaciones están vinculadas a causas judiciales resonantes en las que intervino. Dos de ellas, por los femicidios de Anahí Bulnes y de Camila Merlo, fueron mencionadas en el intercambio de mensajes.
Pero, además de esos casos, Morales Leanza fue querellante en el juicio por los ataques a bebés en el Hospital Neonatal y, más recientemente, acompaña a la familia de Rocío Gómez, una joven mujer víctima de femicidio en Santa María de Punilla. En este último expediente, denunció falencias en la burocracia judicial y estatal y pidió investigar a funcionarios de la Justicia y del Patronato del Liberado que debieron controlar a Maximiliano Baudraco, hoy detenido por el crimen de su expareja después de haber sido condenado por hechos de violencia contra su suegra.
Morales Leanza reconoció que siente miedo ante las amenazas, pero señaló que “no me paralizará ni condicionará el ejercicio de mi profesión”. “No me van a callar” señaló en diálogo con este medio.