En el puerto de Diamante, el nivel llegó a los 3,22 metros, cinco centímetros por encima de la medición anterior. Pese al incremento, permanecía lejos de los 5,30 metros establecidos como nivel de alerta y de los 5,50 metros fijados para la evacuación.
En Victoria, el río registró una altura de 3,30 metros y se mantuvo estacionario. Allí también permaneció alejado del nivel de alerta, ubicado en 4,60 metros, y del nivel de evacuación, establecido en 4,90 metros.
Las causas del aumento
El ingeniero agrónomo, investigador y docente Ditmar Kurtz relacionó la crecida con las lluvias registradas en Brasil y con el incremento del caudal que llegó a la represa de Itaipú.
“Se debe a las lluvias en Brasil y también a que Itaipú se vio obligada a abrir las compuertas porque empezó a recibir el doble del agua. De 8.000 pasó a 16.000 metros cúbicos por segundo”, explicó el especialista a El Litoral.
El agua liberada y los aportes generados por las precipitaciones avanzaron aguas abajo y aumentaron el volumen recibido posteriormente por la central hidroeléctrica Yacyretá.
Según el INA, la erogación de Yacyretá se mantuvo por encima de los valores normales para la época, aunque se esperaba una gradual estabilización y posterior disminución.
Qué anticipó el INA
El informe hidrológico indicó que el tramo comprendido entre Corrientes y La Paz atravesaba la parte final de una crecida ordinaria en aguas medias. En el corto plazo se esperaba que el nivel continuara oscilando cerca de su punto máximo antes de iniciar una tendencia descendente.
El descenso se manifestaría primero en las secciones superiores. Sin embargo, los valores semanales mantendrían una recuperación significativa dentro de la franja de aguas medias.
En el sector comprendido entre Santa Fe, Paraná y Rosario, el organismo observó un ascenso leve y gradual, especialmente en las secciones ubicadas más al norte. La variación respondió al desplazamiento hacia el sur del mayor volumen de agua registrado previamente aguas arriba.
Por ese motivo, las proyecciones anticiparon que el Paraná continuaría creciendo frente a la capital entrerriana durante los próximos días. No obstante, los niveles previstos permanecían alejados de las marcas oficiales de alerta y evacuación.