Cada modelo requiere cuidados diferentes para mantener un buen funcionamiento y conservar el sabor del café
Una limpieza adecuada ayuda a conservar el buen funcionamiento de la cafetera y evita que los residuos de café o la acumulación de sarro alteren el sabor de las preparaciones. Sin embargo, no todos los modelos requieren los mismos cuidados, por lo que conviene seguir las recomendaciones específicas para cada uno.
Cafetera de filtro
Después de cada uso, es recomendable desechar el filtro y los restos de café. La jarra y el portafiltro pueden lavarse con agua tibia y detergente, mientras que el depósito de agua conviene limpiarlo periódicamente para evitar la formación de sarro.
Cafetera de cápsulas
Además de vaciar el compartimento donde quedan las cápsulas usadas, es importante limpiar la bandeja antigoteo y el depósito de agua. Muchos fabricantes también recomiendan realizar una descalcificación cada cierta cantidad de usos, siguiendo las instrucciones del equipo.
Cafetera italiana
La clásica cafetera moka debe lavarse únicamente con agua tibia después de cada preparación. En general, se aconseja evitar el uso de detergentes fuertes, ya que pueden dejar residuos que alteren el sabor del café. También es importante secar bien todas las piezas antes de volver a armarla.
Cafetera de émbolo
En este caso, conviene desmontar el émbolo y lavar todas las partes con agua tibia y detergente suave. El filtro metálico merece una atención especial, ya que puede acumular aceites propios del café que, con el tiempo, afectan el sabor de las infusiones.
No descuides la descalcificación
Más allá del tipo de cafetera, la acumulación de minerales presentes en el agua puede reducir el rendimiento del equipo. Por eso, muchos fabricantes recomiendan realizar una descalcificación de manera periódica con productos específicos o siguiendo las indicaciones del manual de cada modelo.