Los ataques de palometas suelen ocurrir en aguas poco profundas y dado lo bajo del nivel del río Paraná -que está en mediciones históricas- eso es mucho territorio para cubrir.
Desde el Acuario del Río Paraná explicaron que entre las altas temperaturas y el bajo nivel del agua, y teniendo en cuenta la falta de alimento, las palometas llegaron a los bañistas de manera sorpresiva, intempestiva y acuciante.
Si bien no es lo más raro o peligroso que puede pasar en el río Paraná, las autoridades de Entre Ríos pidieron una vez más que la población y los visitantes respeten las señales que prohíben bañarse en ciertas playas.