Luego de que el nene sea subido al helicóptero, habló Gabriel Formica, el médico de terapia intensiva que lo asistió en las horas posteriores al accidente: «Esto fue un gran trabajo de equipo desde el primer día que llegó Bastián y bueno, se hizo todo lo que teníamos que hacer y el trabajo de equipo fue fundamental, así que permitió que Sebastián salga a Mar del Plata estable, crítico, pero estable como se fue».
En este sentido y visiblemente emocionado señaló: «Se dio mucho estrés, mucha ansiedad. Era un chiquito que se podría haber muerto y gracias a Dios y todo el trabajo que se hizo, se pudo derivar«, manifestó con lágrimas en sus ojos.
«No es una cosa que nos paraliza. Sabemos bien lo que tenemos que hacer y cuando uno se relaja que ya las cosas salieron bien hasta ahora, nos pasa esto, no dejamos de tener emociones», sostuvo, al referirse a su evidente emoción y su voz quebrada.