29 de julio: Luna llena en Acuario
El plenilunio se produce en el grado 6 de Acuario y marca el punto culminante del ciclo iniciado seis meses atrás. Acuario, regido por Urano, invita a mirar hacia adelante, romper estructuras que ya quedaron chicas y conectar con una versión más auténtica de uno mismo.
En simultáneo, Urano forma aspectos armónicos con Neptuno y Plutón, una combinación que indica que las grandes transformaciones arrancan primero en la forma de pensar.
30 de julio: Luna en Acuario
La energía de la Luna llena continúa activa. Es un contexto fértil para observar con objetividad qué cambios ya comenzaron y cuáles todavía necesitan más tiempo para consolidarse.
31 de julio: de Acuario a Piscis
El mes cierra con una invitación a bajar el ritmo, integrar todo lo vivido durante julio y prepararse, con el corazón abierto, para el nuevo ciclo que arrancará en agosto.