El endurecimiento del discurso no es nuevo, pero en las últimas horas volvió a tomar fuerza en el debate público internacional, alimentando la incertidumbre sobre el futuro inmediato de las negociaciones y el margen real de acuerdo entre ambas partes.
Mientras tanto, no se registran avances concretos que permitan anticipar una resolución cercana. Por el contrario, el escenario se mantiene abierto, con posiciones firmes de ambos lados y una dinámica que combina presión diplomática, advertencias cruzadas y un nivel de tensión que continúa en ascenso.