Por su parte, el gremio mantiene sus reclamos salariales y de condiciones de trabajo, aunque deberá acatar la prórroga para evitar sanciones legales.
Es importante destacar que, al tratarse de un servicio de navegación aérea, la ley exige protocolos estrictos para cualquier eventual huelga futura. Entre ellos, la obligatoriedad de anunciar las medidas con al menos cinco días de antelación y garantizar que no se afecte más del 45% de las operaciones totales del día.
De esta manera, la extensión de la conciliación otorga una ventana de tiempo crucial para que las negociaciones avancen sin el apremio de cancelaciones masivas en los aeropuertos de todo el país.