Ante este trágico escenario, los especialistas reiteran la importancia de realizar revisiones anuales con gasistas matriculados y mantener siempre una ventilación cruzada en los ambientes, incluso durante los meses de bajas temperaturas. El monóxido de carbono es un gas incoloro, inodoro y altamente tóxico que no genera irritación, lo que lo vuelve imperceptible hasta que las consecuencias son fatales.
La justicia aguarda ahora el resultado de las autopsias y los peritajes de los bomberos sobre las estufas y el calefón del inmueble para determinar las responsabilidades del caso.