Al considerar que el monto era insignificante en relación con el valor de lo devuelto y el gesto realizado, decidió asesorarse legalmente. “Me enojó que una empresa multimillonaria me haya dado una limosna. No es por el dinero en sí, sino por el valor del gesto y el respeto al prójimo”, expresó Abdelnur ante los medios.
¿Qué dice la ley?
Tras consultar con un abogado, Abdelnur envió una carta documento exigiendo una retribución acorde. Según el marco legal para estos casos, quien encuentra un bien perdido y lo restituye tiene derecho a una recompensa que suele oscilar entre el 2% y el 10% del valor total del objeto o dinero hallado.
En este caso, una recompensa del 2% representaría unos $740.000, una cifra muy distante de los $30.000 entregados inicialmente. El caso ha generado un intenso debate en redes sociales sobre los límites de la ética, la honestidad y la obligación legal de recompensar las buenas acciones.