Dado que el nuevo tamaño del chasis no permitía alojar la mecánica tradicional de combustión, el constructor reemplazó el bloque de gasolina por un pequeño motor eléctrico que alcanza los 15 km/h.
Esta velocidad de desplazamiento, sumada a la conservación de una dirección adaptada y faros plenamente funcionales, fue suficiente para que las autoridades validaran su condición de vehículo operativo.
Lógicamente, el auto no se encuentra homologado para circular en la vía pública debido a su inestabilidad natural en las curvas.