El personal de emergencias trasladó a al menos ocho personas a centros de salud de la zona, todos miembros de las fuerzas de seguridad locales.
“No podemos decir qué lo mató en este momento, pero el personal de seguridad sí se enfrentó al sospechoso con disparos”, dijo el jefe policial.
Las autoridades trabajaban para reunir a los padres con sus hijos en el Shenandoah Country Club, un club de campo que acogió a personal y alumnado de la escuela mientras el distrito escolar de West Bloomfield entraba en confinamiento por seguridad.
El condado Oakland es el segundo más grande de Michigan, con aproximadamente 1,3 millones de habitantes. La mayoría de los residentes judíos del área de Detroit viven allí y el templo cuenta con una congregación de 12.000 personas.
La gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, emitió un comunicado en el que afirmó que «la comunidad judía de Michigan debería poder vivir y practicar su fe en paz», y se refirió al ataque como «desgarrador».
Las sinagogas de todo el mundo han estado en alerta y reforzando la seguridad desde que Estados Unidos e Israel iniciaron una guerra con Irán con ataques con misiles el 28 de febrero.